Picazón o prurito: la piel seca pica y el niño se rasca, se inflama la piel, se pone roja, caliente aparecen vesículas, (eccema) muy superficiales, que se rompen fácilmente, la secreción o exudado se seca formándose costras color miel o melicéricas.
Esto trae malestar, irritabilidad, imposibilidad de dormir, y al alterarse la función de barrera que tiene la piel, la misma es más vulnerable a padecer complicaciones infecciosas ya sea bacterianas, virales o micóticas.
El compromiso cutáneo es distinto según sea la etapa de aparición:
Fase precoz o del lactante: predomina en los sitios de extensión de miembros superiores e inferiores, en las zonas salientes de la cara, las lesiones suelen ser exudativas, especialmente en las mejillas, detrás de las orejas y el cuero cabelludo.
Fase infantil: cursa desde los 2 años hasta los 12 siendo típica la localización a nivel del cuello, y en las flexuras del codo y rodilla, las lesiones son menos secretantes con tendencia al engrosamiento, cuadriculado y aumento de la pigmentación de la piel (liquenificación).
Fase del adolescente y adulto: En los adultos las lesiones se presentan en párpados superiores e inferiores, región perioral, cuello, pliegues y manos; también pueden afectarse los pezones y la región genital, predomina la sequedad y el aumento del grosor de la piel especialmente en las flexuras.
Como se hace el diagnóstico?
El diagnóstico es clínico y se basa en criterios mayores y menores propuestos por Hannifin y Rajka.
Los criterios mayores son: prurito, localización típica de las lesiones, el aspecto o morfología típica, su cronicidad, la recurrencia de los síntomas y los antecedentes familiares o personales de atopía
Los criterios menores son: la sequedad de la piel o xerosis, la presencia de hiperlinealidad palmo-plantar, palidez facial, pliegue infraorbitario de Dennie-Morgan, ojeras, rinitis, queratocono, conjuntivitis, catarata subcapsular, ictiosis, queratosis pilar, dermatitis inespecíficas de manos y pies.
Tratamiento
Debido a que múltiples factores intervienen para desencadenar la DA, no hay un tratamiento específico sino que debemos actuar en todos los niveles que puedan originar el cuadro.
Por ejemplo: humectaremos la piel con el fin de evitar la sequedad, calmaremos la picazón con antihistamínicos, alejaremos los alérgenos para evitar un brote, combatiremos las infecciones, y trataremos de favorecer un ambiente familiar libre de situaciones estresantes que empeorarían el cuadro clínico del paciente.
Básicamente se utilizan:
Cremas humectantes, hipoalergénicas con el fin de combatir la sequedad cutánea.
Antihistamínicos: con el fin de mejorar el prurito.
Antiinflamatorios locales: en los casos moderados o severos se utilizan medicamentos locales o sistémicos con el fin de combatir la inflamación.
Corticoides: su uso local, mejora el cuadro pero debe ser usado según prescripción médica, hay corticoides de baja, mediana o alta potencia que se utilizan según la gravedad de las lesiones. No olvidar que su uso indebido y en forma crónica atrofia la piel, se absorbe a traves de ella y puede provocar efectos indeseables sistémicos.
Inmunomoduladores tópicos: su uso a largo plazo disminuye los síntomas y alarga los períodos de remisión.
En los casos severos se puede utilizar inmunosupresores sistémicos y fototerapia UVBnb.
Psicoterapia: es fundamental para ayudar a la familia y al niño, ya que muchas veces son las situaciones familiares las que desencadenan o empeoran el cuadro.
CUIDADOS DE LA PIEL EN LA DERMATITIS ATOPICA
Humectación diaria con productos hidratantes o emolientes varias veces por día, que ayuden a retener el agua en la piel
Baño: higiene con jabón cremoso, realizar baños breves, no más de 5 a 10 minutos, sirven para relajar al niño y remover costras preparando la piel para la aplicación posterior de las cremas hidratantes. La temperatura del agua no debe ser muy caliente, más vale templada. Secar con compresiones y no friccionando. Aplicar crema humectante en lo posible dentro de los 5 minutos de terminado el baño.
Ropa suelta, fresca, tanto de día como de noche siempre de algodón. Lavada con productos suaves sin acondicionador y enjuagarla varias veces.
Evitar:
Tejidos sintéticos, o ásperos como la lana, etiquetas o costuras gruesas que irriten la piel con la fricción.
Perfumes
En el caso de las niñas evitar el maquillaje.
Ambientes con polvo, alfombras, humo de cigarrillo o peluches que no puedan lavarse con frecuencia.
Ambientes cerrados, muy calurosos ya que el calor aumenta la picazón en los niños atópicos.
No realizar dietas especiales, con excepción de aquellos pacientes en los que se descubrió fehacientemente alergia por ejemplo: a la leche de vaca.
Pueden realizar cualquier deporte. Si van a la pileta deben enjuagar el cloro al salir con una ducha y luego colocarse crema humectante.
En caso de presentar complicaciones consulta médica para la prescripción de la medicación necesaria.